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Agile ̶v̶s̶ Waterfall, para ONG.

Actualizado: 20 abr 2023

Probablemente te estás preguntando si deberías comenzar a implementar Agile en tu ONG. Después de todo, la metodologías ágiles han tenido éxito en el mundo de los negocios y tu estás buscando formas de aplicar los mismos éxitos a su ONG.

La verdad es que Agile se puede implementar en una amplia variedad de entornos, pero no siempre es el enfoque más apropiado para el trabajo. En este artículo, veremos algunos de los factores que debes considerar al decidir si Agile es o no la metodología adecuada para trabajar en tu ONG.

 
El modelo de desarrollo ágil es una alternativa al modelo de desarrollo en cascada, que se caracteriza por la secuenciación de tareas y la estricta división de responsabilidades en el equipo de trabajo. El modelo de desarrollo ágil se basa en la iteración y en la mejora continua, lo que le permite adaptarse a las necesidades cambiantes del mercado.  En comparación con el modelo de desarrollo en cascada, el modelo de desarrollo ágil es más flexible y permite una mayor colaboración entre el equipo de trabajo. Además, el modelo de desarrollo ágil es más eficiente y permite una mayor rapidez en la puesta en marcha de proyectos.
Agile vs Waterfall en ONG's
 

¿METODOLOGÍAS ÁGILES ̶v̶s̶ TRADICIONALES?

De forma muy breve podemos decir que la agilidad es una manera de pensamiento que nace en el mundo de desarrollo de software, como alternativa al modelo de desarrollo en cascada, que se caracteriza por la secuenciación de tareas y la estricta división de responsabilidades en el equipo de trabajo.


En comparación con el modelo de desarrollo en cascada, el modelo de desarrollo ágil es más flexible y permite una mayor colaboración entre el equipo de trabajo. Es por eso que seguramente, has oído hablar de las metodologías Agile, como algo opuesto a los modelos rígidos de gestión de proyectos tradicionales


Si bien es cierto en cuanto a características se encuentran en lugares opuestos, esto no quiere decir que sean mutuamente excluyentes o que no sean aplicables a actividades de un mismo proyecto que se desarrollan dentro de contextos diferentes.


LA MATRIZ DE STACEY

El Modelo de la Matriz de Stacey es un marco conceptual desarrollado por Ralph Douglas Stacey, un académico y teórico de la gestión.

Aunque no abarca todas las variables, la Matriz de Stacey proporciona una guía útil para los líderes y gestores en la elección de técnicas y enfoques apropiados para enfrentar situaciones y tomar decisiones. La matriz clasifica las decisiones de gestión en función del grado de certeza y el nivel de acuerdo:

  1. Alto nivel de certidumbre: Corresponde a situaciones donde existe causalidad y se puede determinar causa y efecto. Estas situaciones suelen ser predecibles y pueden abordarse con técnicas basadas en la experiencia pasada.

  2. Alto nivel de incertidumbre: Implica situaciones únicas o nuevas donde las causas y efectos no están claros. Extrapolación a partir de la experiencia anterior no es efectiva en estos casos.

  3. Nivel de acuerdo: Mide cuánto consenso existe en un grupo, equipo u organización sobre un tema o decisión. La función de gestión o liderazgo varía según el nivel de acuerdo alcanzado.

Stacey identifica un área amplia entre la anarquía y las regiones de gestión tradicional, denominada zona de complejidad o frontera del caos. En esta zona, los enfoques de gestión tradicionales no son efectivos y se requiere creatividad, innovación y ruptura con el pasado para desarrollar nuevas formas de operar.

 
 

EVALUACIÓN DE LA SITUACIÓN ANTES DE IMPLEMENTAR AGILE

Seamos realistas: implementar prácticas ágiles en las ONG puede parecer una tarea desalentadora. ¡Pero no te preocupes! La clave es realmente sólo evaluar la situación y actuar en consecuencia. Comienza por comprender la complejidad y el entorno altamente dinámico en el que opera una ONG, sabiendo que hay muchas fuerzas externas que pueden afectar el resultado de tu proyecto.


A partir de ahí, determina qué tipo de enfoque será el más adecuado para cumplir con los objetivos de la organización. ¿Estás lidiando con un gran proyecto? ¿O es más bien un proceso iterativo? Tenga en cuenta factores como los recursos disponibles, así como cualquier parte interesada externa involucrada en el proceso.


Asegúrate de definir cuál es un nivel de riesgo aceptable para tu proyecto y cerciórate de que tus objetivos Agile estén alineados con esos niveles. Ten en cuenta todos estos puntos cuando decidas si implementar Agile en tu ONG.


APLICANDO UN MODELO DUAL

Imaginemos por ejemplo que tu ONG está desarrollando un trabajo de cooperación en campo (cualquier país) con fondo de subvención de una administración pública.


Por un lado, seguramente tendrá que desarrollar tareas a nivel administrativo en un entorno, complicado, donde existe una baja variabilidad de los procesos y gran predictibilidad, ya que al fin y al cabo la justificación de fondos, la aprobación de proyectos, requieren la menor desviación del plan posible, es decir un alcance bien definido.

En este contexto una metodología “no ágil” que ayude a definir procesos y flujos de valor para reducir el desperdicio y la variabilidad, nos ayudará a mejorar el desempeño en lo referido a control de costos, calidad de productos, y satisfacción de los interesados (organismos públicos, financiadores y otros actores).


En cambio, los equipos técnicos o de desarrollo que se encuentran realizando las tareas del proyecto de cooperación en un entorno complejo, con un alto grado de incertidumbre y variabilidad, seguramente valorarán más el uso de metodologías Agile que les permitan un enfoque mucho más flexible de los proyectos, lo cual es excelente si están tratando de resolver un problema que requiere soluciones creativas o adaptativas.


EN CONCLUSIÓN

Nuestra reflexión al respecto es; que no existen metodologías de proyectos buenas o malas, sino diferentes contextos de aplicación que hay que aprender a reconocer.


Cambiar esta visión nos permite generar un modelo de pensamiento capaz de imaginar el uso de metodologías ágiles en un contexto como en el tercer sector, caracterizado por procesos rígidos y estructuras organizativas inflexibles como la de las administraciones públicas y los gobiernos.


No existen recetas para el éxito de nuestros proyectos, pero con un cuidadoso diseño y acompañamiento, quizás Agile y Lean Management pueden ser la combinación correcta para organizaciones que buscan dos metodologías que se complementen mutuamente creando un valor extraordinario para los usuarios y elevando aún más el impacto que generan


¿QUIERES SABER MÁS?

Desde el Instituto Agile colaboramos con distintas ONG, entidades del tercer sector y organizaciones con impacto social para la aplicación de metodologías que les permitan maximizar el valor entregado. Si formas parte de una ONG y quieres saber más, periódicamente realizamos una formación de: "Introducción a Agile y Lean para ONG, puedes apuntarte de forma gratuita, ya sea como miembro de una ONG o para llevar esta formación a tu organización. 👇🏽



Gráfico Matriz de Stacey: Del artículo de Miguel Hernández Sola "Cuándo usar Agile y cuándo no" de Scrum,org.

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